domingo, abril 19, 2009

Tempestades

Los primeros ataques, son furtivos, como venidos de no se sabe donde... son quizas sintomas de una tempestad indecisa, irresoluta y delirante que se instala durante un largo tiempo. se multiplica en el interior mismo de la incredulidad.
Es el cominezo de cierta hilaridad absurda e irresistible, y ante tus ojos canallesca. Te estremece y parece ser que no tiene fin y se apodera casi por completo de vos, de nosotros...
Comparte la lucha con la ansiedad y la alegria inmotivada de lo que sos, de lo que sentis.
Tu desazon se reproduce con frecuencia y se alterna con intervalos de estupor, durante los cuales luchas en vano, con tratar de despertar.

Las palabras mas sencillas, las ideas mas triviales adquiern un aspecto extravagante y optas furioso, por salir corriendo.
Semejanzas incongruentes se bañan de lugares donde ya te perdiste; juegos de palabras interminables brotan dolorosas en forma de cosquilleo de tu cansada cabeza...
Y otra vez el demonio sutil invadió tu espectro y ya es inutil reaccionar.
Te fumas mi risa compañera. y sentis las risas clandestinas de nosotros mismos...
No hay malicia, no hay rencor... los papeles toman el sentido inverso... y te dan la serenidad que te impulsa hasta los ultimos limites de la propia ironia. Te conmueven.
Y luego tu mente se refleja en forma de espejo sin dirección.

3 comentarios:

Omar dijo...

me gusto , muy bueno

Sil dijo...

Me agrado la descripcion narrativa, pero creo que le falta una parte ¿? o solo lo has escrito para alguien en particular?

Buenaventura dijo...

Sil, no falta nada.
Se escribio para las tempestades, para los temores, para aquellos que les duele la derrota, en una bar, en una noche, en una tribuna..
Saludos y gracias aquellos que se toman el eterno instantes de convidar comentarios.