viernes, enero 08, 2010

Semana tragica y sin memoria...

...acaban de sonar cohetes y petardos, las cañitas buscan otra vez el cielo en vano y los fuegos artificiales iluminan por unos momentos el horizonte estrellado de Rojas...
Despues, los brindis, y otra vez el sueño, el silencio, la esperanza y el sol, y el miedo y ese cosquilleo de curiosidad por este año recién comenzado.
Justo hace 91 años, esos estallidos de cohetes y petardos de la alegria popular se iban a convertir en balazos asesinos contra el pueblo. Si la "Semana trágica" del aquel enero de 1919, así nos informaron casi en secreto, las generaciones anteriores. Si alli, en Nueva pompeya, nunca se sabra cuantos obreros murieron.
Los anarquistas nunca quisieron llamarla "Semana Trágica", sino simplemente "La semana de Enero", porque nada tragico hay en la lucha de los pueblos por su dignidad, aunque cayeran cientos de ellos.
Ha sido la fecha más negada de nuestro pasado, de nuestra historia, fue sistemática la labor de todos los gobiernos de tapar cualquier intento de recuerdo. ¿En las escuelas?, bien gracias.
Eran tiempos de luchas, de dignidad, de agrupamiento barrial, de reivindicar al trabajador oprimido, eran tiempos de compromiso sin excepciones...
Hoy a 91 años, de aquellos significantes hechos ¿que queda...?
Hoy la nueva aventura es la genetica, pero solo para los iniciados; las graciosas cremas para tapar arrugas; la navegación es cada más propiedad de internet y los sueños estan solo reservados exclusivamente a los medios y a la publicidad.
Los anarquistas fundaron por aquellos años, sindicatos con bibliotecas y cuadros filo dramáticos para las luchas por esas ocho horas de trabajo. Hoy trabajamos doce horas, las bibliotecas se van transformado con prisa y sin pausa en tristes lugares de comidas rapidas.
Que pueblo sin memoria, sin historia... sin moral.


2 comentarios:

Ramiro Longo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ramiro Longo dijo...

No sabia nada del episodio que contas, y es verdad, el contraste con nuestra era es aterrador. No perdamos la fuerza y voluntad para construir una mejor verdad. Gracias por tu reflexion de verano jeje. Desde San Pedro y en un breve descanso, tu amigo Rama.