domingo, mayo 02, 2010

A los trabajadores que lucharon...


Mayo es un mes marcado por una historia, una tradición de lucha que arrancó un primero de mayo de 1886 allá en Chicago, cuando un grupo de trabajadores organizó una movilización popular en reclamo de la jornada de ocho horas en una época en que lo “natural” era trabajar entre 12 y 16 horas por día. Hoy parece que se retrocedió...

La mayor democracia del mundo respondió brutalmente y, fraguando un atentado, encarceló a un grupo de militantes populares en los que intentó escarmentar a toda la clase trabajadora de los Estados Unidos y por qué no, de todo el mundo. Tras un proceso plagado de irregularidades, fueron detenidos los dirigentes anarquistas, quienes fueron siempre, los que llevaron la bandera de la justicia, compromiso y la libertad de los que nada tenían... fueron quienes lucharon hasta las ultimas consecuencia... hasta perder sin importancia, si la pena lo valia, hasta la propia vida por su plena convicción.

Adolph Fisher, Augusto Spies, Albert Parsons, George Engel, Louis Lingg, Michael Schwab, Samuel Fielden y Oscar Neebe. Los cuatro primeros fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887. Lingg prefirió suicidarse con una bomba que él mismo había preparado en la cárcel antes de padecer la “justicia del sistema”. Miguel Schwab y Samuel Fielden fueron condenados a prisión perpetua y Oscar Neebe a 15 años cárcel. Miguel Schawb dijo al escuchar su condena que reconocía a aquel tribunal ninguna autoridad y que su lucha y la de sus compañeros era de una justicia tan evidente que no había nada que demostrar y que ellos luchaban por las 8 horas de trabajo pero que: “Cuatro horas de trabajo por día serían suficientes para producir todo lo necesario para una vida confortable, con arreglo a las estadísticas. Sobraría, pues, tiempo para dedicarse a las ciencias y el arte". Porque, claro, las ciencias y el arte deben ser para todos.

Pasaron 124 años de aquellos crímenes de Chicago, pero exisitieron muchos más a lo largo de esta historia...
pasó mucha agua y mucha sangre bajo el puente. Los obreros de todo el mundo eligieron el primero de mayo como jornada de lucha, de recuerdo de sus compañeros y de lucha por sus derechos, de ratificación de su condición de ciudadanos libres, con plenos derechos, según decían las propias constituciones burguesas que regían la mayoría de los Estados modernos. En nuestro país cada primero de mayo nuestros trabajadores tomaron las calles desafiando al poder, recordándole que existían y que no se resignarían a ser una parte del engranaje productivo. Tomaron por asalto, su propio destino siendo los actores esenciales que movieron con su fuerza, compromiso, angustia y necesidad los soportes más dañados de la sociedad.
La lucha logró la reducción de la jornada laboral, las leyes sociales y la dignificación del trabajador.

3 comentarios:

federico lopez dijo...

Buenísimo, nunca había leído bien la historia. Realmente eran gente de otro mundo. Por algo el sistema los borró de la historia.

Suela dijo...

Señor: se le pasó un dato que algunos lo rotularían como "paradójico", pero que como es EE.UU. deja de serlo. El 1 de mayo se festeja de acuerdo a lo decidido por la "Segunda Internacional" a fines del s XIX y en uno de los pocos países en el mundo donde no se festeja el 1 de mayo como día del trabajador "is un USA". Yo también le dediqué unas líneas al proletariado.
Es un gustazo leer esta clase de relatos.

Buenaventura dijo...

Estimado Suela, tenes mucha razón y sabe que fue adrede no mencionar ese dato.
Muchas gracias por el comentario.
Son de los que dan animo para seguir construyendo esta bitácora...