viernes, agosto 27, 2010

Cachetazo en la Boca de un grande

Desde temprano, ya estaba ansioso, quería que el día pase lo mas rápido posible; que la tarde noche me encuentre en ese preciso instante.

Necesitaba la hora de juntarnos, con el mismo color y la misma pasion de siempre… Envolvernos en ilusiones como grande chicos, como chicos grandes. Llego la hora, por el fin el reloj denuncia las 18.00…

Fuimos hasta el encuentro del destino, gambeteando el empedrado y el arrabal de viejo barrio fabril.

Entramos entre bullicio y excitación, entre banderas y redoblantes, al subir por las escaleras nos encontramos con Juancito, su hermano y su banda… Después vino el primo y el negro… estaba mi hermano, el Rama y un infiltrado que invitamos a la fiesta, estaba ella de los ojos incandescentes…más incandescentes que nunca…Si, estaba mi hijo también…

Estaban las conocidas caras curtidas del viejo y sufrido pasado, en conjunto con muchas nuevas caras alegres de este impensado presente, si estábamos todos y muchos más… en definitiva, los mismos de siempre….

mi vista llena de emoción llegaba hasta el ultimo rincón donde había un brazo en alto, por fin la tribuna estaba repleta.

Todos con esa ansiedad que se presenta en los grandes momentos, mezclada con la tranquilidad que dan esos eternos instantes, de saber que lo habíamos logrado, habíamos llegado.

Unos cantaban y saltaban, otro se miraban atónitos, algunos insultaban, los viejos miraban al cielo… había tantas sensaciones como gente en ese lugar y momento.

Y llego la primera locura, penal, si nos abrazamos como si fue el gol de Diego a los ingleses, yo no quería mirar, le apretaba fuerte la mano, manito a Valen, él con una tranquilidad pasmosa, como si tuviera años y años de tribuna, me dice, es gol seguro papi, y 45 segundos después, que parecieron como una hora y media, estallamos en un grito único y ensordecedor, los abrazos iban de acá para allá, las gargantas rojas marcaban el pulso apoteótico de esta vida.

Sí era vida y que vida… cuantas vidas en una sola pero ningún día había sido vivido de este modo.

La mire a ella y le dije, gracias por estar acá, esto excede a la propia historia.

Mi locura transitoria, se apodero por completo, ya no sabia que quería, si quería que todo termine en ese instante o dure una semana entera, no sabia si cantar o sentarme y rezar lo que nunca supe.

Y entre idas y vueltas, gritos y más gritos llego un cabezazo loco y la red otra vez inflada se convirtió en delirio, ya no había vuelta atrás, era el día y el momento para estar allí. Con ellos, con todos, con los que no pudieron asistir, y con los que ya no están.

3 comentarios:

Milenio Group dijo...

realmente me desconcierta la gente que cambia de pasiones, veo que muchos tenian una y ahora la cambiaron, eso es pasion? estas seguro de lo que me decis, se puede cambiar pantalon, se puede cambiar de pais por una mejora economica pero de pasion no se cambia......( si te vas al exterior volves por tus sentimientos)
lo que pasa que algunos confunden pasion con sentimiento, que antes decian que lo tenian pero era meramente efimero ya que podemos tener pasion por el futbol, pero si de un equipo hablamos es un sentimiento que es muy distinto, o no?

Gastón dijo...

Pasión, fútbol, comunión, amistad, familia, energía, sentimiento, algría, felicidad... Todo eso tienen y todo eso transmiten las pocas lineas de tu microrelato.

Buenaventura dijo...

Milenio, no entiendo el mismo comentario en los ultimos 3 post.
A que te referis..?
Abramos el debate. Esa es la idea.
Esto es para todos los que necesitan decir algo.
Gracias por tu aportes de siempre.