Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Poesia
El oficio de la palabra se reúne en una red de miradas que no se ven, pero que sostiene al mundo para no dejarlo caer... Se manifiesta en forma de huella, de voz. Mas allá de la pequeña ternura de designar esto o aquello el oficio de la palabra es un comprometido acto de amor que crea resistencia para comprobar que existimos.

Palabras de un otoño tardio

Escribo sin saber de que lado tiran las palabras. Se filtran una tras otra. Sin vacilación.  Exigen decorosas alguna respuesta... Lo compruebo en el solemne ocaso de la noche en el mundo... Cuando me sumerjo en el desaliento que desafía la herida, como si fuese tan fácil escribir. Las palabras se asocian presurosas  para darle sentido al temor que provoca lo incierto, invocan resolutas la contracción del ultimo suspiro. La voz imparable que se refugia en el silencio y se estaciona a un costado del corazón...
Al margen. Ojos sin limites. Sin tilde. De corazón anarquista. Noble. Irreverente. Agónico, paredón y después. Siempre hay mañana. Mueca de otro mundo, casi mejor. De barrios bajos y primaveras. La vida raspa, siempre; hasta el ultimo escondite, de la memoria. Sonrisa al filo. Declaración manifiesta. Avanzar, entre silencios ausentes. Ultimo principio. De este nuevo final.

Supervivencia

Entre la angustia y la alegría que provoca vivir, escribo. Escribo poesía como supervivencia. Entre voces de intemperie en un acto. Sublime. Noble y desinteresado. Entre las miradas silenciosas... Como promesa.              Como susurro. Como evidencia. Conmovedora de vivir...                                         entre la angustia y la alegría...

Una copa. Un recuerdo. Un impulso

Imagen
Una copa. Un recuerdo. Un impulso Un mundo entre letras. Como guías. Como luces. Un espacio. Sin vacíos.  Letras. Que alivian. Que saben de esperas.  Esperan ser leídas. Re leídas, por la voz firme del corazón. Suenan precisos los acordes en el tiempo lírico del encanto. La voz se inicia en la sed de lo incompleto y la creación señala un estado de alerta. En la solemnidad del silencio se abrazan las miradas. Un impulso. Un recuerdo. Una copa.

En la noche

En la noche habitan los suspiros el decoro. La soledad inexorable. Atraviesa el amor, la pena. La ilusión trémula. En la noche reside un idioma particular de las almas afines.  Existe la desdicha y el deseo. En la noche.  Remanso luminoso donde nadie se ahoga. Se reconquista al olvido. En un constante fluir. Dentro nosotros. En la noche no hay culpa sino osadía,  tinieblas de lo que vendrá. En la noche brillan los cielos, las sombras y las ausencias.  Los besos absolutamente irresponsables del alma. El instinto y los extremos. Solitarios solemnes del sublime instante. En las noches se vive hoy. Falta mucho para mañana. Noches pardas. Noches de trasmundo.  Donde las voces refucilan. Donde se refugian gritos callados. Noches íntimas que aproximan la distancia a un solo corazón.

Justicia poetica

Camino calle abajo. La luz se percibe en la ultima penumbra. Recorro la noche con el filo de mi parpado transparente. El ritual nocturno de la noche en el mundo. Silencios de olvidos. Silencios como respuestas. Suspiro los besos que te di en la espalda  mientras huelo el recuerdo de tu mirada imperfecta aguardo decidido y paciente, hasta que despierte la ultima de las estrellas... En la noche profunda habita la justicia poética.

La puerta

Qué te sacuda el profundo deseo de vivir. Sin contemplación. Con convicción y mucho ruido. Sobrevive a tu antojo y nunca te detengas. El poder de liberarte, de revelarte ante el mundo. Está. Está ahí.  Sólo mírate hacia adentro. Bien adentro.  Quizás duela. Vibra tu llama invisible de la noche. Todas las aventuras brillan en tu rostro. El grito asoma entre las lágrimas ciegas. Todo será digno de ser amado. Las distancias son caminos. Anda... desnuda con tu mirada. Mientras te devuelvo todos mis desvelos. Siempre el mismo ademan de mis palabras rotas. Siempre hay amor. La misma confesión. Siempre. Si te animas la puerta se abre hacia la ultima noche... Si te animas la puerta se abre hacia vos mismo...

Arquitectura de los sentimientos...

Cuando pasen los años, cuando pasen... te darás cuenta de todo lo que te amé las mañanas sin sombras que te pinté. Cierto es que me detuve. Sin poder salir del ruido.  Sin poder mirar al espejo que me miró por ultima vez. Mientras las deshoras se fueron al desván de los sueños perdidos. Estas palabras suspiran, en mi piel, en mis venas,  mis descuidos y mi presente.             Mi herida. Intacta. Afirmo  sin dudarlo y con el pulso de mi corazón agitado, comprender qué la suerte tan frágil de vivir, esta ahí  en nuestros imperfectos caminos. Y qué tu mirada y la mía, se cruzarán indefectiblemente en el deseo impertinente de besarse por ultima vez   y quizás,          para siempre,                      en la infinita soledad de los tiempos...

Existen...

Existe el silencio, los limites, las conquistas, los espacios el amor, la rebeldía y el desatino las vísceras y los suspiros, existe quien te abraza dormido cuanto hace mucho frío. Existe el dolor, la distancia, las fronteras Existen las banderas las despedidas y el después... el olvido y la memoria... los regresos y las huidas los locos y los parias,  las mentiras y las mañas... existen esas infinitas ganas de vos...                                    siempre... Existen, las palabras, los eclipses y los finales. los cielos inmensos, tus miradas y mis desvelos.. los ángeles, la eternidad y los cuentos... las teorías, las formas, los puertos... el sexo, el rock y las drogas... Existen las sombras que cierran las puertas los deseos, los errores, los cantores. los santos, los príncip...

Llorar, no olvidar...

Llorar confiado sin fé, sin  vergüenza, llorar los recuerdos abrir la boca,  llorar bien fuerte con entusiasmo, con furia y rebeldía, escupir el dolor del bajo vientre escupir el ayer bien lejos llorarlo hoy, recordando todo así no entra NUNCA MAS. Llorar soñando en nosotros dos, llorar por los parecidos los aparecidos y los desaparecidos. Siempre. Presentes. Llorar aquellos tiempos de espanto. Hoy sus huellas son camino ya no nacen del olvido. Son venas rotas, que el viento no borra, se hacen torbellino, en mi pecho hinchado. Hijos lloren pero nunca olviden. Llorar porque no estamos muertos un rato antes de partir...

Ayer fueron todo lo que ya sucedió

Se buscaron,  se tuvieron,  pero ya no se encontraron                                 como ayer...  Debieron irse bien pero bien lejos. Para poder olvidar.  Sin dudas,               se quedaron bien cerca. De corazones fuertes. De miradas nobles. Se saben en cada beso. Nostalgias del presente. Sonrisas cómplices de amor, lloran en silencio. La vida se fuga en ese intento de transcurrir... El amor, hoy los tiene distantes, en partes desiguales.  Tienen el secreto como un estallido por dentro. Ayer fueron todo lo que ya sucedió.  Mañana, estaría por verse. Sin embargo,  el destino todo incierto,  les tiene guardado                  un lugar de...

Frescura

Saludo al viento y voy... Si me dejan... Muevo para crecer. Crecer para crear. Creer. Ser.  Poder. Deber. Mover.  Volver a mover. Contra-mover. La piel de los dedos se humedecen, con el vapor de estas palabras, y sacuden... a la memoria. Tempestad y olvido, Hay baile del sol.  En tiempos de vibrar. Despiertan las sonrisas. Tus sonrisas.  Montañas de mundos.  Remolinos de silencios. Próximos al amor, que no es exactamente amor; bien podría confundirse con la libertad. Con la verdad, con la absoluta frescura del ser.

¿Qué es el tiempo?

Esa soledad irresoluta. Cuando el corazón llama a gritos. ¿Qué es el tiempo? Agonía. Voz que grita y no se escucha. Es libertad de aquello que vendrá... ¿Qué es el tiempo? Olvido. Ultimo enigma visceral y después. ¿Qué es el tiempo? Transcurrir el mientras tanto sin apelar a los suspiros. Pero también es... La calma que brilla en la humanización de los sentidos... Es r epetir tu nombre en el brillo de la noche, solo y a escondidas... El tiempo es, ese fuerte silencio que produce  esa ultima mirada hacia atrás... ¿Qué es el tiempo? Es saber viajar solo, sabiendo que al llegar, quizás, vos vas a estar allí...

Laberinto veinticuatro: En lo profundo del universo.

Hoy no hable ni un momento con ellos, en realidad una vez sola y por teléfono. Y estoy seguro, pocas veces lo estuve, no me alcanzó para nada. Me faltó esa dosis de vida que me inyectan para que la vida misma pueda continuar. Ayer, hoy y mañana. Improvisada la noche cayó estrepitosa y se hizo bien noche. Sin titubeos. No hubo vueltas. Se hizo noche y profunda. El televisor de fondo devolvía el partido de Racing, alumbraba con sus destellos la oscuridad de la noche cerrada.  Levanto la vista del libro que estaba leyendo con entusiasmo, y veo que el arquero es expulsado. El equipo no tenía más cambios y ante ello, decide atajar el numero 5 el volante central. Todo ello me lleva de manera inevitable a imaginar la cara de ellos, su adrenalina al ver tamaño disparate deportivo.  El 5 va con actitud y compromiso. Se calzó el buzo de héroe, los guantes y chasqueo dedos y manos como si hubiera sido arquero de ...

Secretos...

T ransito la soledad de la huida, imperfecta y real, ... en el fondo la mañana donde se pierden las carcajadas y las alegrías. En cuanto puedo distribuyo los silencios mientras extraño el calor de tu mirada infinita. Las manos calientes de otra noche en vela, pulso frenético de mi libertad atragantada sueño los sueños posibles que nunca te regale. Esa fuerza emerge tempestuosa como motor único e irracional de vivir afuera,          el universo mantiene su ritmo...

Recordarse...

E ntré solo en el carnaval de las emociones, como quien disimula el desconcierto         me acerque a los pasillo de tu piel adentro... El viento sopla en tu alma profunda, te miro fijo a la garganta que emerge de tus ojos fastuosos,         cuando me atraviesa la noche con todos sus enigmas... Soy el espejo que mira de espaldas, soy el pulso de tu andar en cada crepúsculo,         fui quien empujó fervoroso el ritmo que dispara cada letra... Voy aceptando lo desconocido  intensificando mi naturaleza,         con voluntad de poder. De existir... La luna con su única mirada me habla, mientras tanto,         todo pasa sin pedir permiso. Ante  todo ello... a veces,          recordarse , es estar vivo dos vece s...

Caminante...

Exprésate y explora, vive viviendo, con el pulso rebelde  de la  pasión Crea algo nuevo. Explota tu capacidad. Amplia tus capacidades ordena tu mente inspira tu mente Modela tu vida realiza tu vida. Disuelve tus miedos aleja las pre-suposiciones y échate andar... Siembra un cristal, habita en el poder de la noche trasciende tus bajos instintos seduce a tu incierto destino mientras escuchar vibrar, profundo, tu corazón colgado en la mítica catedral...
Me declaro transparente. Perdedor e irresoluto. Viento que no sopla. Y puerto no deseado... Me declaro insólito. Inmoral y bebedor. Sol que no quema. Intrépido soñador... Puedo ser aquello y mucho más... Pero me jacto con orgullo, de saberte mirar a los ojos con el corazón, abierto, de par en par... Me declaro inoportuno. Imposible en la eternidad. Vago y vagabundo Y amante de la soledad... cuando estoy contigo. Me declaro espuma de un oscuro mar, claridad extrañamente viva y fantasmas que bailan en casi todos tus sueños... Puedo ser aquello y mucho más. Pero me jacto con orgullo,  de saberte mirar a los ojos con el corazón, abierto, de par en par...
Q uiero: …un palacio en las tierras altas (con fantasmas y todo) un helicóptero sin piloto; un campo entre ríos; caballos; y dos perros fieles. Un velero, saber navegar; que me quieras un par de días más (o siempre) Emborracharme en tus despedidas; tocar los tambores y que broten las musas sin dolor; llorar sin vergüenza; y saber de mis amigos; saber que todos duermen bien. Que me beses todas las mañanas; pan tostado y café; que no se muera el cine; y saber escribir en latín. Conocer Itaca, aburrirnos de Europa; saber todo lo que nunca voy a saber; re escribir todos los días; poder dormir para soñar; que mi hermano se ría mas; y jugarnos la vida en una vuelta de ruleta. Pelearnos por el club de nuestros amores... Y brindar por el barrio de pie. Dejar que vueles, sin llorar; a los enanos de mi corazón, todo... y todo lo demás que me olvido de recordar... Siempre. ... también.